Interpretar las señales que nos de la vida

20:27 Goyo Garcìa 2 Comments




Desde la más remota antigüedad nuestros ancestros mantuvieron un diálogo continuo con el Universo y con la naturaleza, descubriendo que todo estaba intercomunicado y que continuamente a través de la observación podían entender lo que la naturaleza les hablaba. 
El Universo continuamente susurra cosas. Los vientos arrastran mensajes para todos. Se puede aprender mucho de los cantos de los pájaros que se acercan a las ventanas o del suave murmullo de las olas. 
Antiguamente los humanos sabían comprender e interpretar los augurios y presagios. Los signos decidían a menudo el destino de toda una nación entera. Sin embargo, a medida que la tecnología  iba ganando terreno, los seres humanos fueron olvidando la conexión con la tierra y su sabiduría interior. La mayoría perdieron la facultad de escuchar los mensajes que había a su alrededor.  
Ha llegado el momento de recuperar esa facultad perdida. El planeta está cambiando de forma vertiginosa y ante este cambio tenernos que recordar los mensajes que trae el viento. Esta habilidad será cada  vez más importante en los años  venideros,  ya  que  se  está  produciendo un despertar de la conciencia planetaria. 
Nunca antes se había dado  un momento tan poderoso que nos haga entrar en nuestra magnificencia. Los signos pueden mostrar el camino.  
Las señales captan abstracciones de la condición humana y establecen el nexo de unión entre el reino del espíritu y el reino de la forma, además de mostrar la conexión existente entre cosas aparentemente distintas. De igual forma pueden reflejar nuestros sentimientos y nuestros miedos.
 Las señales desempeñan fundamentalmente dos funciones. Transmiten datos importantes sobre nuestras 
circunstancias presentes e incluso acerca del futuro. Además reflejan en que punto de nuestra vida nos encontramos.  
Existen un tipo de señales llamadas Signos Transmisores que se pueden mostrar a través del movimiento que describe por ejemplo el humo de una vela. Este tipo de signos proporcionan mensajes directos del Espíritu. Pueden ser consejos acerca del desarrollo espiritual o una advertencia  sobre hechos futuros. También pueden ayudar a entender mejor las relaciones y  las situaciones que tienen lugar en la vida.  
Una persona intenta salir a trabajar y descubre que la puerta está bloqueada y no pude abrirse. Después que lo consigue con esfuerzo, va al garaje y descubre que tampoco la puerta se abre con el mando y tiene que hacerlo manualmente. Cuando subió al coche descubrió que el seguro estaba bloqueado y tuvo que forcejear para poderlo abrir, entonces se dio cuenta que el universo estaba  tratando de decirle algo, se quedó parado y reflexionando se dio cuenta que le estaban intentando decir que no era bueno salir en ese momento, dio media vuelta y volvió a su casa. 
Todo parecía estar en orden, pero al entrar en el baño se dio cuenta que había un ligero olor a quemado. Unos pañuelos cerca del calentador se habían comenzado a prender. Así consiguió salvar su casa de un incendio.  
Los signos transmisores la mayoría de las veces son breves y  tiernos y nos dicen cosas como “quiérete más” o “acuérdate que tienes que pagar el recibo del agua”. 
Si se aprende a escuchar estos llamados de atención la vida se hace más equilibrada y armoniosa.  
Otro tipo de señales son los Signos Reflectores. Estos indican un estado de ánimo interior. Podría ser un ejemplo el de las  personas que continuamente dice que el mundo está lleno de gente solitaria sin darse cuenta que probablemente ellas son las personas solitarias aunque no sean conscientes de ello. 
Los signos reflectores también pueden mostrar procesos emocionales íntimos que están teniendo lugar dentro de una persona. Si se está en un momento de resolver alguna vieja herida, esta se manifestará primero como  un signo reflector. Estos signos son muy valiosos porque permiten ser conscientes de la realidad subyacente que hay dentro de cada persona.  
Hay otro tipo de signos que proporcionan mensajes sobre el futuro y que se pueden comparar con una superposición temporal, o con un plieguen el tiempo, en el que hay una ventana hacia el futuro. Los científicos llaman a estas ventanas “agujeros de gusanos cósmicos”. 

Los signos que aparecen en nuestras vidas proceden de fuentes muy diversas. 
Algunos signos se originan en lo que se llama “la conciencia colectiva”, el precursor de este conocimiento de conciencia colectiva fue Carl Jung. El creía que dentro de la conciencia colectiva había una serie de arquetipos que adoptaban la forma de conocimiento intuitivo. El creía que  estas imágenes arquetípicas aparecían preferentemente durante el sueño, porque los arquetipos se manifiestan cuando la 
mente consciente está desprevenida. 
Un ejemplo de estos arquetipos puede ser la cruz, que es un símbolo universal desde el principio de los tiempos. Ha simbolizado el eje entre el cielo y la tierra, la unión de los contarios y todos los aspectos del Creador.  
Cuando miles de personas se concentran durante cientos de años en un signo o símbolo se genera una energía etérea  alrededor del signo que existe en la conciencia.  
Otro tipo de signos proceden de la cultura y de la  religión, por ejemplo, para algunas culturas el gato negro es signo de mala suerte mientras que para otras es un signo de buena suerte. 
Otros signos vienen como recuerdos de vidas pasadas, ya que cualquier experiencia de otra vida viene escondida en la mente subconsciente. Por ejemplo si se ha vivido una vida en una vida donde las condiciones de la tierra eran difíciles, posiblemente el que aparezca el arco iris en el cielo puede hacer sentir que el periodo de abundancia ha terminado, como recuerdo  de esa vida, mientras que para otros 
puede estar indicando que se han salvado de un peligro. 
Otros signos proceden de los guías, de los ángeles o del propio Espíritu y viene de una realidad que no puede ser definida con los conceptos conocidos, que están más allá de los signos de la cultura, de la herencia o de otras vidas. 
Las señales se encuentran a nuestro alrededor y se manifiestan de muchas formas, no solo de forma visual, sino que pueden presentarse a través del olfato, del sonido o del tacto.  
Otra de las formas es a través de las  personas. Todo lo que hay alrededor es energía y cada vez que se hace una  proyección, una pregunta o hay una preocupación que se envía  al universo, a menudo las personas con las que nos cruzamos suelen tener un signo o mensaje que responde a ese ruego o pregunta. 
En la mayoría de las ocasiones no se oyen los mensajes porque no se escucha lo que se dice. Existen dos tipos de universos, uno terrenal consciente y otro místico subyacente y, todo el mundo puede desplazarse de una realidad a la otra haciendo algo tan sencillo como escuchar conscientemente. Es algo tan sencillo, como estar en el presente, en el continuo presente. El universo responde a nuestros deseos  más íntimos y lo hace introduciendo misteriosamente en nuestras vidas personas que responden a nuestras preguntas y 
nos ayudan a resolver conflictos internos. 
Es importante aprender a reconocer como  el Universo se manifiesta y sobre todo aprender a recoger las señales que aparecen continuamente dentro y fuera de nosotros para poder interactuar y llegar  a conseguir vivir una vida consciente, siguiendo el flujo de las señales y consiguiendo descubrir que la vida es una maravillosa aventura, un juego que, si sabemos jugar, nos hará disfrutar de las miles de experiencias que aparecen en la vida.  
La vida es un juego de inteligencia, pero no la inteligencia a la que estamos acostumbrados, sino la inteligencia que nos lleva a desarrollar la supraconsciencia y que permite descubrir que no todo lo que parece ser, es. Más allá de las apariencias hay un multiuniverso lleno de información para todos aquellos que estén dispuestos a arriesgarse y salir de sus caparazones de aparente seguridad, descubriendo que 
más allá de esa superflua seguridad  si hay una seguridad plena cuando interactuamos con el Universo y con nuestro propio planeta. 
Hemos de aprender a percibir las sutiles corrientes de energía. Se puede aprender a invocar signos, a designarlos, a hacer codificaciones que nos permitan aprender a interpretar las señales. 
Aprender a descifrar las señales es una  herramienta importante para los tiempos que se están viviendo y entendiendo que el Ser Humano va evolucionando y ha de alcanzar una consciencia mayor, comprender como funciona el Universo y ser colaboradores con él, nos permitirá hacer el cambio planetario de una manera más fluida y menos traumática, permitiendo a la sabiduría interior que subyace dentro de cada ser humano emerger y llegar a la Era de Acuario con la consciencia que el Ser Humano lleva impresa dentro de sí. 
Reconectarnos con la Naturaleza, con el Universo es permitirnos a nosotros mismos llegar a esa armonía que tanto añoramos. 

Rosa Natalia Poveda 
Terapeuta y Profesora de itiee 

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