La delicadeza de lo ordinario.

21:05 Goyo Garcìa 0 Comments



A los Tepicenses nos ha comido el tic tac del reloj, dependiente de él nos hundimos en el mar de las prisas, el tráfico, el ruido … En fin todo lo que implica estar en una ciudad de primer mundo sin serlo. El diario ir y venir por las mismas calles, nos ha hecho indiferentes a saber respirar, disfrutar nuestros pasos, a ver quién se encuentra a un lado o simplemente alzar la vista y observar más arriba de nuestras cabezas y toda la historia que nos rodea. Solo nos importa llegar a nuestro destino.



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