Esos defectos que tanto nos irritan

14:38 Goyo Garcìa 0 Comments


Fuente : http://goo.gl/jqhih

Aceptarle, aceptarte    
Las relaciones de pareja nos llevan de cabeza, y nunca mejor dicho. Al principio solemos verlo todo desde el punto de vista del corazón, nos inflamamos de amor, vemos sólo lo positivo, lo bello, la maravilla del encuentro, del sentimiento desbocado, y nos dejamos llevar por todo ello con deleite, por el encanto y la magia. Lo bello nos parece más bello y lo demás no lo tomamos en cuenta, preferimos no verlo, no hacer caso de las señales de lo que luego puede desembocar en problema. Cuando el amor baja su intensidad es cuando la cabeza toma el mando y empieza a ver esas realidades que el corazón no quería ver. De pronto percibimos las cosas que no nos gustan, esos defectos en el otro que nos irritan y nos molestan. Al principio vemos proyectado en el otro lo mejor de nosotros mismos precisamente porque solemos hacer lo mismo, enseñar nuestro mejor lado para ser aceptados. Una vez que proyectamos en el otro nuestras deficiencias empieza el trabajo de identificar la realidad. 
“Patricia se queja de que Pablo no está el tiempo suficiente con ella, le da demasiada importancia a su trabajo y al deporte. No piensa en ella todo lo que a ella le gustaría. Pablo tiene un defecto, no la toma en cuenta.”
“A Pablo su actitud le parece normal, piensa que Patricia exagera en su atención hacia él. Patricia tiene un defecto, es dependiente de él y se descuida ella misma”
¿Realmente que ocurre? Que ambos están proyectando sobre el otro sus propios “defectos”. Cuando hay un defecto, es decir, una carencia, hay un exceso, una exageración. La proyección sugiere que ambos tienen en sus actitudes lo que le reprochan al otro. Es decir que Patricia posee en sí misma el mismo problema del que acusa a Pablo, y Pablo a su vez el de Patricia. Ambos tienen en exceso algo que el otro tiene en defecto. Solemos ver sólo nuestro lado, pero la realidad es que hay que ejercitarse en ponerse en la piel del otro para entender cómo nos proyectamos.
Si intercambiáramos los reproches y cada uno se aplicara su propio cuento resultaría que:
Patricia no está el tiempo suficiente con ella misma, le da demasiada importancia también a algo, a la relación con su novio. No toma en cuenta sus propios proyectos de trabajo y aficiones. Pablo lo compensa con demasiado tiempo al trabajo y deporte y poco a su relación. 
Pablo también exagera como Patricia en su atención a su trabajo y deporte . Es dependiente de ello y la descuida a ella (su vida emocional). Patricia, su parte femenina por el contrario da mucha más importancia a lo emocional y descuida el trabajo con ella misma. 
Como pareja tendrían que equilibrar ambos aspectos. Patricia darle menos importancia a lo emocional y tener también más espacio en su vida para cultivarse ella misma, y Pablo menos al trabajo y al deporte y disfrutar de cultivar también su lado emocional en su relación con ella. 

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